Norte Grande
El Norte Grande es una basta zona donde destacan los contrastes. Desierto y mar son los principales personajes del paisaje y se los ve en eterna lucha por los límites de uno y de otro, mientras que los oasis, como el de Pica, le arrancan vivos colores al desierto.
Esta zona abarca desde Arica por el norte hasta el limite
sur de la región de Antofagasta, encontrándose en él una variedad
de lugares que visitar.
Las principales ciudades son Arica, Iquique y Antofagasta,
todas ellas ubicadas a los pies de la Cordillera de
Para maravillarse con la flora y fauna que lucha contra las difíciles
condiciones que impone la zona, entre otros lugares están, el
Parque Nacional Lauca (lago Chungará); La Reserva
Nacional Los Flamencos y la Pampa del
Tamarugal, donde es posible ver flamencos, vicuñas, zorros, la
famosa llareta y la paja brava.
Si de parajes se trata, destacan El Valle de la Luna, un
lugar sobrecogedor cuando el viento cesa y es posible “oír el
silencio del desierto”, o el llano de la paciencia donde el
desierto se muestra en sus mejores tonos y que todo viajero
cruza camino a san pedro de Atacama desde Calama. En general
todos los que visitan el norte grande quedan maravillados por
sus espectaculares vistas.
También está la posibilidad de empaparse de historia y visitar
los asentamientos atacameños, como el Pucará de Quitor por
ejemplo, o visitar el museo Gustavo Le Paige en San Pedro de
Atacama, donde uno puede hacerse una idea sobre cómo la cultura
atacameña se adaptó a las difíciles condiciones de vida. Una
historia más reciente la marcan las oficinas salitreras, que se
encuentran salpicadas a lo largo y ancho del norte grande como
mudos testigos de aquella historia. Entre ellas destacan
Humberstone y Maria Elena, pues son las que mejor se conservan.
Por otro lado, en lo que a playas respecta el norte grande ofrece las mejores playas para el descanso y la práctica de deportes náuticos. Tanto Iquique como Arica cuentan con largas playas de aguas calmas donde se puede disfrutar de un buen baño, como también de olas especializadas para los amantes del surf. Lugares como Hornitos, Cifuncho, o Pan de Azúcar, dan la posibilidad de descansar lejos de la ajetreada vida de la ciudad y relajarse paseando por la arena o pescando lenguados de gran tamaño desde la orilla playa. Además de un sin número de playas que sólo abren sus secretos a quienes se atreven a explorar la intrincada costa del Norte Grande.
Eso y mucho más guarda este místico lugar para quienes se atreven a recorrer sus polvorientos senderos y se dejan hechizar por la magia del desierto.
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