Litoral Central
Las playas se persiguen una a otra y el camino costero serpentea
entre el mar, los bosques de pinos y el paisaje campestre.
Junto a la arena, el viento juguetea e imprime su cadencia a
las olas.
Cada playa ofrece su peculiar fisonomía y paisaje,
sobrepasando sus aparentes similitudes: amplias y solitarias
como Tunquén; otras casi místicas como Horcón y una
majestuosa Cartagena sobreviviente de un pasado mejor.
En la mitad de todas ellas se encuentran Viña del Mar y Valparaíso.
Viña del Mar es un moderno centro turístico con hermosos palacios de comienzos de siglo, Casino de Juegos y grandes tiendas. Una ciudad de jardines con una completa oferta de servicios turísticos y una playa que es el punto de reunión de miles de turistas cada año: Reñaca.
Junto a Viña se encuentra la ciudad con el puerto más grande de nuestro país y la capital del poder legislativo: Valparaíso. Sus calles, casas, escaleras y ascensores en los faldeos de sus cerros son el paseo turístico obligado.
En este pedazo de litoral, casi en el medio de la interminable costa chilena, la aventura es descubrir y el paisaje, un espacio para sorprenderse.
Santiago
Santiago está ubicado en un valle, entre las Cordilleras de Los Andes y la Cordillera de La Costa. Estos dos cordones montañosos son buenas referencias para orientarse en la ciudad. Las altas cumbres de la Cordillera de Los Andes, están al Oriente y allí se encuentran las más modernas construcciones que han transformado al sector de Providencia, Apoquindo y Las Condes, en importantes centros financieros y de servicios del país. La Cordillera de la Costa, de menor altura que la anterior, está al poniente, el mismo sector donde está el Aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez y los barrios más poblados. El río Mapocho, que corre por el medio de la ciudad, testimonia la abundante existencia de hitos fluviales a lo largo del país.
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